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martes, 13 de octubre de 2009

Revolución y Ciencias Sociales

Publicado por Abya-Yala

Revolución y Ciencias Sociales
Por Carlos Midence

Fue Inmanuel Wallerstein quien dio el primer paso cuando habló de abrir las Ciencias Sociales, aunque lo hizo aún muy apegado a una conceptualización eurocéntrica. Más actual todavía los teóricos latinoamericanos agrupados bajo la nómina de la Escuela decolonial o red modernidad/colonialidad/decolonialidad - a la cual pertenezco- han dado un paso más allá y hablan de indisciplinar las Ciencias Sociales. No obstante, debemos tomar en cuenta que América Latina ya tenía en su haber determinados quiebres epistemológicos en lo que respecta a las ciencias sociales si observamos la Teoría de dependencia, la teología y filosofía de la liberación, al igual que la filosofía intercultural liderada por Raúl Fornet Betancourt, lo mismo que el grupo latinoamericano de estudios subalternos quienes han impreso una curva metodológica-epistémica que ha venido apuntando a liberar del eurocentrismo a las ciencias sociales que se practican en América Latina.

Empero podemos afirmar que de todas estas apuestas es la Escuela decolonial quien ha ganado mayores batallas en lo que implica a desobedecer los postulados epistémicos devenidos desde la llamada cultura clásica/eurocéntrica, pues para nadie es un secreto que la linealidad histórica del pensamiento social se ha inscrito en los manuales de estudio desde Herodoto, Aristóteles atravesando el Renacimiento hasta desembarcar en la Ilustración, las escuela de Milán, Frankfurt, Chicago, de los anales, entre otros. Son los decoloniales quienes han fundamentado que las genealogías debemos buscarla en otros nódulos, en otras fuentes y además han indagado en esos principios: Poma de Ayala, Fanon, Cesaire, Khatibi, Zoritko, Sandino, Nicarao, entre otros. Esto en lo referente al entramado teórico, al andamiaje epistémico, a la estructuración cognoscitiva.

Ahora bien, el análisis o la propuesta del conocimiento social no se agota en los aspectos lógicos, epistemológicos u ontológicos, también es necesario un análisis pragmático (traducción de los conceptos teóricos en conductas) y una reconstrucción pragmático-transcendental: el conocimiento ha de dirigirse a la emancipación, a la liberación del humano, abandonando así una vieja tradición en la que el conocimiento es valorado como un instrumento de control y de dominio.

Es por todo ello que el viernes 18 de septiembre a las cuatro de la tarde en el auditorio 12 de la UNAN-Managua nos convocamos más de 600 profesionales en lo que se denominó el primer Foro de profesionales sandinistas de las Ciencias Sociales en Nicaragua. Tomaron la palabra el rector de la UNAN-Managua, Francisco Guzmán quien brindó unas palabras certeras en torno a ciencia y conciencia, Orlando Núñez Soto, quien presentó los puntos torales del movimiento desde las ópticas de las acciones y objetivos, Freddy Franco, quien disertara sobre Ricardo Morales Avilés, y la especialista en Relaciones Internacionales Milagros Urbina, quien leyera el pronunciamiento del Movimiento.

En el desarrollo del Foro se estableció que la labor de las Ciencias Sociales hoy, en acompañamiento permanente con el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional o bien con esta nueva etapa de Revolución, debe ser conseguir una imagen objetiva del pueblo, de la gente, liberándola de las trampas del modelo extractivista-consumista- heredado y forjar un Ser distinto, solidario, correctamente humano y además encausado en la toma de sus propias decisiones.

En este sentido estamos claros de que la Revolución nicaragüense es una Revolución del saber, del poder y del Ser, pues el saber hoy ha dejado de ser un privilegio, el poder ahora es del pueblo, es ciudadano, se construye una democracia directa, con un presupuesto participativo, por ejemplo y el Ser (el pueblo) hoy más que nunca se encuentra en libertad, justicia social, redistribución y retribución equitativa dentro de una complejidad propia en nuestro país. Esto en referencia a los programas sociales impulsados desde el gobierno los que han obtenido una serie de reconocimientos a nivel internacional y que han elevado la calidad de vida de la gente en lugares que sufrieron la marginación más despiadada durante el neoliberalismo. De ahí la importancia de la lucha ideológica que debe surgir desde los cientistas sociales sandinistas comprometidos. En este sentido debemos no sólo divulgar los logros de la Revolución: erradicación de los apagones, educación y salud gratuita, financiamiento a los productores, calles para el pueblo, sino caminar junto a ellos y emprender nuevas tareas.

Diríamos también que se estableció en el Foro la relación que debe existir entre ciencia, valores y política. Lo mismo cabe decir de la cuidadosa reconstrucción de toda la complejidad encerrada en la articulación entre lo macro y lo micro en el conocimiento de lo social y en la praxis histórico-político de los pueblos.

Así que este movimiento de profesionales sandinistas de las Ciencias Sociales propone difundir y también discutir: ¿cuáles son los desafíos con que se enfrentan los saberes en este nuevo contexto? ¿Cuál es el rol de compromiso de los profesionales de las Ciencias Sociales con la Revolución y dentro de ellos los intelectuales historiadores, sociólogos, economistas, relacionistas internacionales, artistas, abogados, sicólogos, antropólogos, trabajadores sociales, teólogos, entre otros con la actitud de combatir un sistema heredado donde la capacidad hegemónica de las clases dominantes les permite generar y diseminar sentidos e instaurar una dirección intelectual y moral –para usar la expresión gramsciana– que suele penetrar muy profundamente en el imaginario? A esto respondemos que el compromiso es total para lograr una desfetichización del sistema neoliberal y demostrar de que las condiciones de abandono de los desposeídos son causadas por elementos técnicos de des/ajustes en el sistema heredado del neoliberalismo, así como por cuestiones subjetivas que los hace vivir en un plano de condiciones de opresión. De ahí y más allá de estas digresiones, este Movimiento se perfila como una Revolución en las Ciencias Sociales, tanto en su devenir teórico, como el práctico, accional dirigido a reforzar las energías liberadas por esta nuevo momento de la Revolución construida por el FSLN en el siglo XXI y por ello lo celebramos y le damos la bienvenida.

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